Las vitaminas son importantes para cualquier persona, en la vida de los deportistas amateur son la ayuda que necesitamos para dar el empujón al rendimiento. Hoy mostramos algunas de las vitaminas más importantes para incrementar tu desarrollo adentro de la cancha y para mantener una vida saludable.

Vitamina K

La función principal de esta vitamina es convertir proteínas solubles de coagulación en proteína insoluble, favoreciendo la formación de coágulos donde haya lesión. Sin esta vitamina, las lesiones no dejarían de sangrar. Además, también participa en el proceso de mineralización de los huesos, facilitando la cicatrización ósea y fracturas.

Principales fuentes: se halla en varios alimentos, tanto de origen animal como vegetal. Las mejores fuentes son las verduras de hoja verde, el repollo, el brócoli y la espinaca. También lo podés encontrar en el té verde, que sigue siendo un gran aliado de la pérdida de peso.

Vitamina A

También conocida como retinol, la vitamina A es importante para cualquier persona que practica un deporte o actividad física, pues hace que tengas huesos sanos, buena visión y da plena protección a la piel contra los radicales libres.

Fuentes principales: se puede encontrar tanto en alimentos de origen animal como el hígado vacuno, pescado, productos lácteos, como en los alimentos vegetales, como los aceites, y las frutas y vegetales color amarillo y naranjas.

Vitamina C

La vitamina C es la más popular entre todas las personas, atletas o no. El que quizás no sabias es que puede ayudar a la producción de colágeno (capaz de ayudar en la firmeza de la piel) y mejorar la absorción de hierro, que actúa como un antioxidante. También ayuda a reducir el daño muscular causado por el ejercicio y disminuye el riesgo de contraer infecciones respiratorias.

Fuentes principales: se encuentran sobre todo en los cítricos como la naranja, limón, lima, etc. También en el ananá, el kiwi y verduras como morrón, lechuga, berro y cebolla.

Vitamina D

Esta vitamina ayuda a mejorar el rendimiento, proporcionándole al atleta mayor velocidad, fuerza y ​​resistencia. También aumenta el tamaño de los músculos de contracción rápida y la fuerza muscular. Una deficiencia de vitamina D puede aumentar el riesgo de lesiones deportivas, incluyendo fracturas por estrés.

Fuentes principales: para garantizar un buen nivel de esta vitamina en tu cuerpo, el consejo es simple. Tomar sol (con cuidado, por supuesto). A pesar de ser dada principalmente por la luz solar, se puede encontrar en alimentos como la yema de huevo, el hígado, la manteca y el pescado.

Vitamina E

Durante y después de los ejercicios intensos, los nutrientes, también conocidos como tocoferol, promueven la función inmune y reducen el daño celular oxidativo causado por los radicales libres. Además, es parcialmente responsable de la regeneración de todos los tejidos del cuerpo, incluyendo la sangre, piel, huesos, músculos y nervios, ayudando a reducir significativamente los síntomas de sobre entrenamiento. Otra función importante es la aceleración de la cicatrización de heridas.

Fuentes principales: alimentos vegetales, principalmente verduras de color verde oscuro, semillas oleaginosas (nueces, almendras, avellanas, castañas de cajú, etc), aceites vegetales (maní, soja, oliva, maíz, girasol) semillas (sésamo, lino, chia, etc), cereales integrales y germen de trigo. También se puede encontrar en alimentos de origen animal tal como yema de huevo y el hígado vacuno.