El cartílago de crecimiento es una capa de tejido con células capaces de desarrollar, crecer y transformarse en hueso. El crecimiento, durante la infancia, es muy rápido, pero disminuye progresivamente durante los años de la primera década hasta el período del nuevo aumento, en la adolescencia. La duración del llamado crecimiento adolescente es de uno o dos años y la edad en la que se da depende del sexo. Durante este período de crecimiento rápido, la tasa de crecimiento de los huesos largos y de la altura total es, a menudo, el doble. En los siguientes cuatro años, el crecimiento disminuye hasta cero. Durante los años precedentes al “estirón” del adolescente el crecimiento de los miembros inferiores es más rápido que el del tronco y, posteriormente, ocurre al revés. Después del cese de crecimiento de las extremidades inferiores la columna sigue creciendo aproximadamente unos dos años.

Este cartílago está presente en todos los niños dentro del hueso, teniendo la capacidad de crecer en longitud con los años. Los huesos largos del cuerpo no crecen desde el centro hacia el exterior sino que el crecimiento ocurre en cada extremo del hueso alrededor del cartílago de crecimiento. Cuando un niño se transforma en un adulto, los cartílagos de crecimiento se endurecen para formar hueso sólido. Dado que los cartílagos de crecimiento son la última porción de los huesos que se endurece, éstos son vulnerables a sufrir fracturas. De hecho, los músculos y los huesos se desarrollan a velocidades diferentes, por lo que los huesos de un niño pueden ser más débiles que los tejidos ligamentosos que conectan los huesos con otros huesos.
Si se produce daño importante en esa capa o células, puede alterar el crecimiento normal del largo de ese hueso. Las lesiones deportivas en general las podemos clasificar en agudas o crónicas. En el cartílago pasa lo mismo.

LESIONES

AGUDAS
corresponden a traumatismos, caídas, etc. donde hay una fractura con compromiso del cartílago.

CRONICAS
donde hay una sobrecarga repetida o sobreuso del tejido cartilaginoso y las alteraciones y dolor aparecen en forma lenta. En general hay un exceso de carga y poco descanso y recuperación por tiempos largos.

TRATAMIENTO

Fundamental realizar sesiones de kinesiología, las cuales están compuestas por un tratamiento con aparatología como magnetoterapia y ultrasonido, como así también por tratamiento de masajes y elongación, con la administración de algún antinflamatorio con previa prescripción médica.

“Por eso es necesario, que la práctica deportiva sea siempre supervisada por un entrenador capacitado para la tarea, para poder hacer la prevención de éstas lesiones y así poder garantizar el normal crecimiento de los cartílagos y su respectiva osificación.”

Lic. Roxana Campana – M.N. 1248 | Directora Área de Rehabilitación | Centro THIAMAI – www.thiamai.com