El fútbol es un deporte que premia el dominio de la pelota, por lo que los jugadores con habilidad para quitarle la posesión al equipo rival y cortar el juego contrario son muy valiosos.

Las mejores técnicas para robar la pelota utilizan una combinación de paciencia y, en el buen sentido, juego “agresivo”. No nos referimos a juego brusco, por supuesto, tampoco se trata de golpear al oponente. Nos referimos a la capacidad de estar siempre atento, expectante, saliendo a cortar sin demoras el juego del rival cuando la oportunidad se presenta. Es importante saber leer el juego, debiendo saber reconocer cuándo es el momento oportuno.

Conoce algunas recomendaciones que te ayudarán a mejorar tus habilidades como defensa e incrementar tu capacidad para robar la pelota.

Las mejores estrategias para robar la pelota en fútbol

1. Esperar el momento propicio
Como defensa debes tener pies rápidos, debiendo actuar sin demora cuando se presenta la ocasión, además de estar siempre concentrado y preparado para la acción. En la batalla uno contra uno, el simple hecho de desear el balón más de lo que lo desea el atacante constituye un plus. Debes convertirte en un “ladrón” en el campo de juego.

Los mejores defensas saben inclinar su cuerpo para inducir así al atacante a dirigirse hacia los laterales o hacia donde se encuentra otro defensa. En este último caso el atacante deberá entonces vérselas contra dos jugadores rivales trabajando juntos como bloque defensivo, no ya contra uno solo.

Cuando se acerca el atacante, la reacción automática de un defensa inexperto será lanzarse de inmediato a conseguir el balón. Por el contrario, un defensa experimentado, inclinará su cuerpo hacia el lado en que desea que se dirija el delantero rival, deslizándose lateralmente a pasos rápidos, forzando el momento en que el oponente se equivoque.

La presión de una defensa firme lleva a los delanteros a producir errores. Y es entonces el momento oportuno en el que el defensa debe actuar.

2. Mantener el equilibrio
Los buenos defensas sólo intentan cortar el balón cuando ven la oportunidad cierta de poder robarlo o despejarlo hacia donde se encuentra un compañero de equipo. De otra manera, un intento de robo fallido puede dejar a su propio equipo desbalanceado y en clara desventaja.

Los atacantes habilidosos raramente muestran demasiado el balón. Si un defensa logra desarrollar la habilidad de desplazarse rápidamente de forma lateral logrará así la capacidad de estar siempre sobre el delantero, pudiendo aprovechar la oportunidad de cortar el balón cuando ésta se presente.

3. Usar los hombros
Un defensa atento debe también darse cuenta cuándo es momento de usar los hombros y acomodar el cuerpo sobre el del rival para ganarle la posición lícitamente. El reglamento del fútbol permite este tipo de contacto.

Por supuesto, se trata de usar el cuerpo inteligentemente, sin cometer infracción. No se trata de poner en práctica un juego brusco, que podría ser sancionado por el árbitro como falta, generando para el equipo rival tiros libres o penalties, en el peor de los casos.

Recuerda siempre:
Está prohibido usar los codos. Levantar e impactar los codos contra un oponente será sancionado como una falta a favor del rival.
Debes ganar la posición firmemente. Mantén un buen balance de tu cuerpo, conserva un centro de gravedad bajo.
Tu oponente también usará su cuerpo para intentar desplazarte y conservar o recuperar la posición. Debes estar preparado y no temer al contacto físico.
Tienes que estar dispuesto a luchar por el balón.
Evita dar muchos pasos antes de intentar ganarle la posición al atacante rival usando el cuerpo y elige en cambio dar un paso firme, rápido, en el momento justo, cuando notes a tu oponente desventaja.

4. Interceptar pases
La mejor manera de recuperar la posesión del balón sin tener que confrontar directamente con el atacante rival puede conseguirse interceptando un pase antes de que llegue a su destinatario.

Los mejores futbolistas con capacidad de interceptar la pelota combinan pies rápidos con la habilidad de poder anticiparse a la jugada. Son jugadores que desarrollan un instinto para saber hacia dónde se dirigirá el balón en el próximo movimiento. Pueden leer los ojos y el lenguaje corporal de su oponente, descrifrando sus planes.

5. Entrenar específicamente el robo de balones
Puedes desarrollar tus capacidades como defensa participando en un ejercicio en el que 5 jugadores se ubiquen en el campo de juego formando una estrella. En el centro, puedes ubicarte tú, cumpliendo funciones defensivas. Los 5 futbolistas realizarán pases debiendo tú intentar conseguir el balón. Algunas variantes para este ejercicio exigen a cada jugador no tocar la pelota más de dos veces, jugar a un toque, ubicarse más cerca, más lejos, etc.

Puedes usar el cuerpo para ganar la posición, puedes interceptar pases, puedes entrenar tu desplazamiento horizontal… Tu objetivo será recuperar la posesión de la pelota.

Con este ejercicio podrás, paulatinamente, ir aprendiendo a leer el lenguaje corporal y la mirada de tus rivales, mejorando tu capacidad de conseguir la pelota.

Resumen

Así como es importante contar con buenos delanteros, con capacidad de resolver frente al arco contrario, o medio campistas con habilidad para el traslado del balón, contar con buenos defensas en el equipo es igualmente necesario.

Interrumpir la posesión de la pelota del equipo rival no sólo es fundamental para evitar que lleguen a la puerta propia. Muchas jugadas de gol tienen su origen en un contraataque luego de un oportuno robo del balón, de modo que tu equipo puede verse ampliamente favorecido si entrenas, desarrollas y mejoras tus habilidades como defensa.