Cuando los chicos o chicas en edades tempranas quieren empezar la práctica del fútbol o fútbol sala el valor principal para su aprendizaje es la coordinación.

Definimos la coordinación como la capacidad para tener control sobre tu cuerpo para poder realizar distintas acciones que implican movimiento. O sea, tener habilidad suficiente para controlar el cuerpo cuando existe una exigencia motriz.

Muchos piensan que el único que importa es que el niño aprenda a jugar al fútbol, pero no se dan cuenta que sin ser coordinados, es muy difícil que asimilen acciones tan sencillas como por ejemplo correr o saltar de forma controlada. Con lo que ejecutar acciones durante la práctica del fútbol se volverá mucho más complicado.

Por esta razón, antes de que un niño aprenda a realizar técnicas específicas del fútbol, debe adquirir ciertas habilidades de coordinación que le permitirán un aprendizaje mucho más satisfactorio.

Estas habilidades no tiene porque ser complejas, acciones muy sencillas pueden ser beneficiosas para adquirir coordinación. Por ejemplo subir por una escalera o correr de forma lateral son ejercicios simples que a los niños menos coordinados les pueden resultar muy útiles.

El vídeo a seguir podés ver ejemplos de ejercicios de coordinación que pueden ser muy útiles para adquirir ciertas habilidades.