En la práctica del fútbol, ya sea a nivel profesional, amateur o por diversión, la preparación física es una de las partes más importantes. Es esencial tanto para tener un rendimiento físico elevado o simplemente para minimizar los riesgos de lesiones.
La preparación física es uno de los factores que afectan al rendimiento deportivo y como tal hay que trabajarla para poder mejorar como jugador.
A continuación, te vamos a mostrar cómo se puede dividir la preparación física en diferentes partes:
- Flexibilidad: Capacidad que tienen los músculos de alargarse lo suficiente para poder responder de forma eficaz a los movimientos articulares en sus distintos niveles de exigencia. Cuanto más amplios sean esos movimientos, podremos evitar lesiones y tensiones en nuestras articulaciones.
- Calentamiento: Movilidad articular, estiramientos dinámicos y activación neuromuscular para prevenir lesiones.
- Fuerza: Capacidad de producir tensión que tiene el musculo al activarse o contraerse. En el futbol tenemos que aplicar la fuerza óptima para la realización de los gestos técnicos y así poder sacar el máximo rendimiento. Ejercicio: trabajo de piernas y zona media (core) para mejorar la aceleración, el salto y los cambios de dirección.
- Velocidad: Alcanzar la mayor velocidad posible en un espacio determinado. Ejercicio: sprints cortos de 5 a 15 metros combinados con zigzag y reacción ante estímulos.
- Resistencia: Soportar una carga física durante el mayor tiempo posible retardando la aparición de la fatiga. Siempre que se habla de resistencia tenemos que hablar de dos tipos, aeróbica y anaeróbica. Aparecen al conjugar intensidad y tiempo. Ejercicio: entrenamientos de alta intensidad (HIIT) y circuitos con cambios de ritmo que simulan los 90 minutos de juego.
Estos conceptos básicos ayudan a entender la importancia de la preparación física en la práctica deportiva, siendo una parte integral de todo el proceso educativo del jugador y aprendizaje a nivel competitivo.
Y vos, realizas una correcta preparación física?


