Cuando sos entrenador o queres enseñar a un chico a jugar al fútbol debes tener en cuenta la edad de los jugadores que vas a entrenar. A lo largo del crecimiento de un niño, existen fases en las cuales el cuerpo y la mente son capaces de desarrollar de maneras distintas algunas cualidades motrices.
El hecho de conocer e identificar cada fase es algo importante para evitar una sobrecarga de entrenamiento o realizar el mal desarrollo de este por aplicar trabajos más complicados o demasiado sencillos.
Las fases que citamos más arriba se pueden dividir en cuatro en función de la edad del jugador: entre 4 y 6 años, entre 7 y 9 años, entre 10 y 13 años y entre 14 y 17 años.
Esta vez, haremos foco en la primera fase del entrenamiento, entre los 4 y 6 años.
A partir de los cuatro años, un niño puede realizar con eficacia muchos movimientos motrices naturales al cuerpo humano: caminar, correr, tirar, saltar, sostener y levantar objetos. Estas son acciones que deben realizar con soltura. De esa forma hay que buscar ejercicios que se ajusten a esas acciones motrices para mejorar la coordinación y conseguir la realización de movimientos que sean más naturales para que en el futuro todas las acciones técnicas del deporte sean asimiladas con mayor facilidad.
El empleo de juegos que permitan desarrollar estas capacidades debe ser predominante durante el entrenamiento, a fin de conseguir el explote espontaneo de sus capacidades. El entrenador tiene la misión de concretar la iniciativa de los chicos con juegos y ejercicios que estimulen la respuesta para realizar la actividad planteada.
Otra de las cuestiones que se deben trabajar a estas edades son que los niños sepan de su potencial para ejecutar movimientos con cada lado y darse cuenta cuál es su lado dominante y hasta donde pueden llegar. Esta instancia es muy importante ya que todavía tienen dificultades para diferenciar izquierda y derecha.
Si tuviésemos que ordenar los entrenamientos indicados para estas edades, entre 4 y 6 años, serian:
- Entrenamientos con juego
- Fomentar iniciativa del niño
- Percepción lado dominante
Como siempre, hay excepciones a las reglas, chicos en esas edades que están preparados para desafíos más grandes y mucho más complejos y otros que no tanto. Pero es función del entrenador separar esas diferencias y desarrollar de forma individual a cada jugador e integrar el grupo para que todos puedan desarrollar hasta el máximo su potencial.


