Entrevistas

Fabián “Pepe” Castro

Nombre: Fabián “Pepe” Castro
Fecha de Nacimiento: 28/07/1965
Directivo de Estrella de Maldonado

Trayectoria como Entrenador

Fútbol Amateur Atlanta: 1997/98
1ra. División Atlanta: 2000/01
Fútbol Amateur Atlanta: 2002/05
Fútbol Amateur Tigre (5ta División): Desde 2008.

Trayectoria como Jugador

Empezó su deseo de ser futbolista jugando al Baby Fútbol en Estrella de Maldonado desde el ’72.
Pasó por Ferro (1984/87), Comunicaciones y Defensores de Belgrano (1987/88), Atlanta ( 1988/92 y 1993/96), San Lorenzo (1992/93).

F: ¿Cómo has iniciado en el fútbol?
PC: Me encontré con la pelota en Estrella de Maldonado, cuando tenía unos 6 o 7 años donde empecé a patear por primera vez. Hice todo el baby ahí. Jugué siempre con los chicos del club.
De adolescentes, había muchos campeonatos de papi fútbol en los barrios y siempre jugamos con el nombre de Estrella con mis amigos. No existía el futsal como ahora. El fútbol profesional aparece en mi vida con una edad bastante tardía, ya tenía 19 años y empecé en Ferro. Mi carrera la hice en Atlanta donde siempre me he sentido muy reconocido y muy reconfortado, y como que desde ahí mi historia con el fútbol profesional está ligado directamente con Atlanta. Después empecé a entrenar chicos en Estrella, juveniles en Atlanta y desde hace dos años estoy en el Club Tigre.

F: ¿Cómo comenzó tu carrera como DT? ¿Por amor al fútbol, por la docencia, por transmitir algo?
PC: Creo que se juntó el amor por la pelota, incondicional, casi único. Caminar y jugar a la pelota calculo que habrán estado en simultáneo para mí. Se sumaron el enorme sentido de pertenencia que yo tengo por Estrella de Maldonado y un espíritu docente que lo fui descubriendo con el tiempo y que estaba ahí. Y todo eso hizo un combo, de ganas de enseñar, en el lugar que quiero y el deporte de que amo. Me gusta enseñar y poder transmitir lo que sé de este deporte tan maravilloso. Y todavía sigo aprendiendo de ellos también, te enseñan a todo, a ser papá, a ser mejor entrenador, a colaborar con la parte humana. Si uno tiene ganas de escuchar y tiene los ojos abiertos para mirar, aprende siempre. Como uno enseña, también aprende.

F: El fútbol hoy por hoy ¿Cambió mucho desde la época en que jugabas?
PC: Cambiaron aspectos del fútbol en forma general, y que influyen después en forma particular. El fútbol es últimamente un negocio multimillonario, donde ese negocio se traslada los más pequeños y a sus familias y en una posible salida laboral. Entonces esto hace que cuando se encara este deporte de una forma no lúdica, empieza a generar una presión que no es la que se aconseja a determinadas edades. Yo me acuerdo de jugar al fútbol solo por el placer de jugarlo, con una familia que hasta quizás en vez de incentivarte, te limitaba las posibilidades de jugar al fútbol porque había que estudiar, hacer algo más que solo jugar a la pelota. Hoy parece que es al revés, es algo que se va incitando y que inevitablemente genera una histeria que está directamente relacionada con períodos mucho más lejanos que los que se están viviendo. En determinadas familias, el fútbol ocupa un lugar similar al del colegio, similar a la necesidad de que el chico estudie. No creo que sea ese el camino, porque el fútbol es un juego de resultados, y eso implica que el éxito es ganar y el fracaso es perder, cada sábado, cada domingo y cada mañana termina siendo como una prueba de fuego, y en las pruebas de fuego a veces no hay margen para el error.

F: ¿Qué opinás del inicio precoz en Cancha de Once?
PC: Está relacionado con lo mismo. Creo que primeramente habría que adaptar las canchas para los más chicos, puede pasar 10 minutos hasta que el chico toca la pelota. Pero además eso, está la concepción de que no se quiere perder el tiempo, pero en realidad pasa eso, se pierde el tiempo. El fútbol no deja de ser un juego, y todos los juegos desde que somos chicos lo hacemos por el placer de jugarlo. Cuando vos tenés el placer de jugarlo, tenés la posibilidad de aprenderlo, porque te gusta. Cuando le cuartas el placer de jugar y lo transformas en algo más obligatorio seguramente le va a dejar de gustar. Y en algún momento de mi posibilidad de decisión, seguramente lo pueda dejar a un costado, porque no es algo que me remita a momentos muy alegres de mi vida; porque todo se transforma en como saliste, cuantos goles hiciste, porque no te puso, porque te saco, etc. Y toda esa catarata de cosas que influyen de manera negativa, y lo digo sin temor a equivocarme, porque lo transité todo ese camino, lo he vivido y tengo la posibilidad de expresarlo. Creo que eso de adelantar tanto los tiempo es totalmente negativo, hay una etapa para todo.

F: ¿Cómo vez el sentido de pertenencia en el club de barrio y club de cancha grande?
PC: Creo que fue cambiando con el tiempo. Para mí el club de barrio era una segunda casa, te daba ese sentimiento de pertenencia me hacía sentir que ese era mi lugar. Esto se fue perdiendo con el tiempo, pues tienen un sinfín de actividades y horas ocupadas y ahí es difícil, porque solo se aprovecha el espacio que me dan (horario y físico).
El club de cancha grande es la imagen de a donde uno quiere llegar, que si uno mira para arriba ve a tus ídolos de la teletelea, es ese lugar que me va a permitir ser profesional. Ahora se empezaron a interrelacionar amobos, el club de baby ya te lleva a cancha de once. Ahí también se continúa con ese sentimiento de pertenencia, si seguís jugando con tus compañeritos de 9na 8va 7 ma. Ahora, cuando ya empezas a ser profesional, no sé si llamarlo sentido de pertenencia, sino más bien defender los colores que uno usa.

F: ¿Qué opinas de la violencia en el fútbol?
PC: No puede salir nada bien de algo que genera tanta presión y tanta histeria. Aunque creo que esta violencia de hoy en el fútbol profesional tiene que ver poco con la pasión por los colores. Hay muchos negocios que fútbol genera, propios y externos. Y es muy difícil poder cortarlas. Es la utilización de personas violentas en beneficio de uno, a partir de las políticas partidarias los clubes o las políticas nacionales o ciudadanas. En el baby se sigue manteniendo la pasión por el equipo del hijo. La violencia en el baby está directamente ligada a no asumir alguna frustración, si mi hijo juega mal, si mi equipo pierde, si el referí cobró mal… si bien no es tan violento, no deja de ser una locura encauzada.
Es muy difícil separar a veces el resultado de lo que esta bien en el fútbol y eso genera una histeria, una presión en el nene que solo trata de que el resultado sea bueno, y donde hasta los técnicos terminan prescindiendo absolutamente de la estética del juego y a veces de las buenas artes, hay que ganar…como se pueda; porque ganar sostiene mi trabajo también, porque hay lugares donde también uno está siendo evaluado constantemente; y esto esta pasando entrenando nenes también, una locura.

F: ¿Cuáles son los recuerdos más lindos del fútbol?
PC: Siempre he sentido lo mismo respecto al fútbol, porque creo que juego al fútbol como vivo. Lo más lindo es poder compartir con compañeros un mismo objetivo. En las distintas etapas compartir la alegría de ganar un partido, ganar un campeonato, la previa al partido. Los mejores recuerdos no están ligados a un gol siquiera, sino a lo que compartía. Ese contacto con el compañero del día a día. Intento siempre poder trasmitir este sentimiento, no solo mis experiencias o vivencias, sino también mi manera de sentir el fútbol. Hago mucho hincapié en que ésta es una profesión muy linda, que demanda mucho de uno y por ahí al final no te da nada, porque puede pasar. Es una profesión que tiene un altísimo índice de fracaso. Y trato de hacer hincapié en que se transite este camino con mucha pasión, con responsabilidad, hay que ser buena gente. Pero también hay que saber que no hay que poner todos lo huevos en la misma canasta, hay que estudiar, trabajar. Si el sueño es ser futbolista, ayudamos, y si no se da hay mucho más, no es todo. El fútbol es un deporte que te enseña mucho de la vida, es una escuela. Te enseña valores, respeto por los propios por el rival, compañerismo, a ser solidario, colaborar con el otro, el fútbol es genial. Un partido de fútbol es por ahí una vida, es una vida. Lo que uno vive en una vida lo puede discriminar en un partido de fútbol, es así.
Después, todos quieren llegar a primera, pero no todos llegan; pero el que está dispuesto a llegar, tiene que estar bien preparado. Tiene que tomarlo con seriedad y responsabilidad, tiene que estar bien alimentado, bien entrenado, bien descansado y tiene que estudiar, en la vida tienen que estar preparados para todo.

F: Déjanos un mensaje a los futbolistas de FEFI.
PC: Que disfruten del camino que este deporte permite y que es tan lindo. Y que si ellos quieren ser futbolistas lo van a ser, quizás no lleguen a ser profesionales, pero futbolistas amateurs van a ser. Yo tengo casi 50 años y ya no juego más profesionalmente y si me preguntas que soy, YO SOY FUTBOLISTA, y me voy a morir futbolista, es así.

Artículos Relacionados

error:
Close