La hidratación es parte fundamental del entrenamiento, eso está clarísimo. Pero hidratarse correctamente no se trata de simplemente tomar cualquier líquido. Para que sepas qué te aporta (y qué no) cada tipo de bebida, armamos esta lista.

Gaseosas

Tienen un alto contenido de azúcar, lo que se convierte fácilmente en grasa corporal cuando se consume en momentos de inactividad.

Energizantes

Son gaseosas, pero peores. En exceso pueden producir efectos adversos como el aumento de la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la secreción gástrica, la diuresis y la temperatura corporal, además de alteraciones en el sueño.

Leche

Es una buena fuente de proteínas, calcio y otros nutrientes. También tiene muchas calorías, por lo que un consumo moderado, de dos tazas al día, es ideal. Limitando la cantidad de grasas saturadas en el resto de la dieta, no es tan importante si se toma leche descremada, baja en grasa o leche entera.

Gaseosas light

Son mejores que las gaseosas comunes porque no tienen azúcar y aportan menos calorías. Sin embargo, son peores que otras bebidas, ya que contienen ingredientes artificiales cuyos efectos potenciales a largo plazo sobre la salud son desconocidos.

Bebidas isotónicas

Suministran sodio, potasio, magnesio, calcio, cloro y fósforo. Su aporte de agua evita la deshidratación, y la concentración de hidratos de carbonoes efectiva para mantener el equilibrio de líquidos, proporcionar energía, reducir la degradación de las reservas de glucógeno, ayudar a mantener estables los niveles de glucosa en sangre y acelerar la asimilación del agua. Tienen un alto contenido calórico y son recomendadas fundamentalmente para reponer lo perdido durante el ejercicio.

Café

La cafeína estimula el cuerpo para realizar la lipólisis (utilización de la grasa como fuente de energía). También promueve una mejora
significativa en la eficiencia metabólica, y mejora el funcionamiento del sistema cardiovascular.
En grandes cantidades puede volver dependiente a quien lo consume, provocando que no pueda mantener el estado de alerta y la productividad sin cafeína.
Se recomienda moderar su consumo.

Jugo de frutas

Los jugos de frutas son naturales y llenos de vitaminas, minerales y fitonutrientes. Algunos aseguran que tienen también un alto contenido de azúcar, pero no hay evidencias que puedan asociarlos al aumento de peso.

Proporciona agua, antioxidantes saludables y cafeína. Además, los polifenoles que contiene ayudan a reducir el riesgo
de contraer enfermedades cardíacas.

Mate

Al igual que otras infusiones, como el té o el café, contiene antioxidantes y cafeína. También es diurético, por lo que exceso puede llevar a una deshidratación leve por la eliminación de líquido a través de la orina.

Agua

Presente en todas las demás bebidas es, sin lugar a dudas, la más importante y saludable de todas.