El papel de la hidratación en la nutrición debe ser destacado, una vez que ingerir la cantidad adecuada de líquido diariamente, además de saciar la sed, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de las articulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Cada persona tiene necesidades específicas de hidratación en función de factores de la edad, sexo, metabolismo, nivel de actividad física y condiciones ambientales.

Para evitar la deshidratación es necesario beber antes de tener sed. Solo con que el cuerpo pierda 1% de líquidos sentimos la sensación de sed; si esta pérdida es del 2%, hay la reducción del rendimiento y la resistencia y a partir de 5% se puede producir aceleración del ritmo cardíaco, apatía, vómitos y espasmos musculares.

Durante el verano se vuelve necesario acompañar los cambios de adaptación a las altas temperaturas que exige el organismo con una alimentación acorde. La sudoración es el principal mecanismo de defensa que el cuerpo pone en funcionamiento contra la elevación de la temperatura corporal. Su manifestación más obvia es la pérdida de agua, sin embargo, en ese proceso se pierden también sales minerales como sodio, potasio y magnesio fundamentales para el funcionamiento equilibrado del cuerpo.

Por eso, se recomienda incluir el mayor número de bebidas posible para favorecer la ingesta total de líquidos. Para las personas sanas, dependiendo de la edad y de la actividad física, además de agua, se recomienda consumir infusiones, refrescos, jugos y lácteos, entre otras.

La hidratación con agua debe ser acompañada del consumo de frutas y verduras que aporten este requerimiento adicional de sales minerales. El potasio esta presente en la banana y el tomate, siendo los cítricos una excelente fuente de magnesio.

Como regla general por cada kilo de peso corporal se requieren 31,5ml de agua, aumentando levemente su consumo con el aumento de las temperaturas (medio litro diario más sería suficiente).

En el caso de los jugadores, una correcta hidratación es fundamental a la hora de desarrollar cualquier tipo de actividad física, así como una buena rehidratación durante y después de la misma. Durante el ejercicio físico puede desaparecer la sensación de sed, pero no significa que el organismo esté hidratado. La falta de líquidos puede aumentar la fatiga, disminuir el rendimiento, o provocar un golpe de calor al disminuir la capacidad de termorregulación del organismo. Por ello, un buen consejo es el de pesarse antes y después de realizar ejercicio y ingerir una cantidad de líquido igual a 1,5 veces el peso perdido.

Esos son tips para que entiendas la importancia de la hidratación y los cuidados que debemos tener en el verano o en los días con temperaturas elevadas.