Los calambres son un problema común en todos los deportes, pero sabés que hay formas de evitarlos?

Calambres son contracciones musculares involuntarias que causan dolor intenso y un gran malestar, pueden surgir a razón de una serie de factores como:

Pérdida de líquidos

Además de la pérdida de agua, que provoca un desequilibrio de fluidos corporales, ocurre la pérdida de electrolitos, tales como sodio y potasio, que hacen con que los músculos sean más susceptibles a contracciones involuntarias.

Fatiga

El sobre entrenamiento, sin respetar el tiempo adecuado de recuperación, causa fatiga muscular, lo que facilita la aparición de calambres.

Metabolismo

El amoniaco y ácido láctico liberados durante los ejercicios producen un ácido intracelular, que afecta a las fibras musculares y aumenta el riesgo de aparición de calambres.

Temperatura

Cambios de temperatura corporal con el medio ambientes, tanto en la parte superior como en la inferior, pueden dar lugar a los calambres. Este fenómeno se llama “calambres inducidos por el calor”.

Y la Nutrición…

Otro factor muy importante para el rendimiento deportivo es la alimentación…
Tan importante que hemos separado 7 consejos que pueden auxiliar en la prevención de los calambres musculares.

¿Qué comer antes del entrenamiento?

No hacer ejercicio con el estómago vacío. La ausencia de nutrientes, causa más estrés en el cuerpo y aumenta el riesgo de lesiones y calambres.

Consuma hidratos de carbono

La falta de hidratos de carbono puede conducir a un mayor consumo de proteínas, lo que lleva a una mayor liberación de amoniaco, que afecta a las fibras musculares y aumenta el riesgo de calambres. Quizás, necesites ajustes en la dieta por un nutricionista para asegurar una buena ingesta de hidratos de carbono.

Consuma proteínas

Consumir alimentos a base de proteínas es importante para la construcción y reparación de los músculos. Su deficiencia aumenta el riesgo de lesiones y calambres.

¿Puedo comer grasas?

Además de proporcionar energía al cuerpo, ayudan en el bienestar general por ser una fuente de vitaminas. Lubrican el intestino, constituyen la pared de todas las células del cuerpo y algunas, como el omega-3, tienen mayor poder anti-inflamatorio, ayudando a tener a la circulación y llevando más nutrientes a los músculos, lo que ayuda a la eliminación de toxinas.

¿Tenga una buena hidratación?

Muy importante para el rendimiento físico adecuado, ya que la pérdida del 2 a 3% del peso corporal puede poner en peligro el rendimiento deportivo. Asegura el equilibrio de electrolitos y reduce los riesgos asociados con la deshidratación.

¿Ojo con las vitaminas?

El consumo de vitaminas del complejo B presente en los granos enteros (y específicamente B12, muy presente en la carne, huevos y leche) es esencial para el proceso de generación de energía, así como en la contracción muscular. Las vitaminas antioxidantes como la C y E mejoran la inmunidad y ayudan a la salud de los tendones y ligamentos.

¿Cafeína?

Puede aumentar la eficiencia metabólica, aumenta la movilización de calcio en la contracción muscular, además de reducir la acumulación de potasio para el medio ambiente intersticial (una de las causas de desequilibrio electrolítico) durante el ejercicio de alta intensidad.
Cuidado: la exageración puede provocar el efecto contrario.