Las frutillas son una excelente fuente de vitaminas C y K, tienen fibra, ácido fólico, manganeso y potasio. Tienen cantidades significativas de fitonutrientes y flavonoides.

El consumo de frutillas es recomendado para aliviar dolencias digestivas, prevenir enfermedades cardiovasculares, calmar el dolor menstrual y disminuir algunos síntomas que se sufren durante la menopausia.

Es una fruta diurética que ayuda a evitar la retención de líquidos, algo muy común en el embarazo y en el síndrome pre-menstrual. Su contenido de fibra y fructosa ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre y crean sensación de saciedad.

Son ricas en potasio, es decir ayudar a reducir la pérdida ósea mediante la preservación de las reservas de calcio y prevenir el deterioro óseo que es más frecuente en mujeres de avanzada de edad.

Al igual que la mayoría de las frutas son de bajas calorías, bajas en grasas, colaboran en la hidratación y tienen vitaminas antioxidantes.Una de las principales ventajas de consumir alimentos naturales es que el cuerpo los asimila y digiere fácilmente.

Es una fruta rica y que puede componer diversos tipos de alimentos a consumirse a diario. Como ejemplo, damos una receta muy simple del licuado.

Receta: Licuado de frutilla

Para que esta bebida refrescante sea saludable, se debe preparar con leche descremada. La misma te aporta calcio, necesario para la contracción muscular, y proteínas de alto valor biológico, ideales para la recuperación de la fibra muscular.

Esta bebida es útil para los atletas ya que te hidrata, te refresca y te recompone muscularmente. Se puede beber después del entrenamiento o dos horas antes del mismo, debido a su lenta digestión; de esta manera evitaremos malestares estomacales.

Ingredientes:

10 frutillas
¼ litro de leche descremada
¼ litro de agua o hielo picado
2 cucharaditas de azúcar

Consejo:cuando la fruta está en oferta no debes desconfiar de la calidad porque significa que son productos de estación. Las frutas y verduras de temporada son aquellas que crecen naturalmente dependiendo de la estación del año. Es decir, no tuvieron que ser “forzadas” con productos químicos para que crezcan fuera de su temporada natural.