En la formación de un buen arquero hay dos fundamentos que son de mayor importancia táctica, los despejes y las salidas. Hoy en día es común ver arqueros que no dominan bien estas técnicas, una vez que confían mucho más en sus reflejos para defender un pateo, al revés de buscar anticiparse al problema.

Por eso, hoy explicamos las técnicas de despejes y salidas, para que posamos formar mejores arqueros y desde muy temprano agregar la importancia de esas técnicas en el fútbol.

Despejes

Es la técnica utilizada por el arquero cuando no es posible bloquear la pelota. Se considera un despeje cuando el arquero utiliza parte de su cuerpo para desviar la trayectoria del balón, también se puede llamar de desvío. El objetivo como siempre es evitar el gol o el remate.

Para los expertos, se define despeje a la técnica aplicada con partes duras del cuerpo (muñeca, puño, rodilla…) y el desvío es la técnica aplicada con la parte blanda de la mano (punta de los dedos).

Despejes cuando bien ejecutados evitan una segunda jugada, o sea, no generan una segunda jugada al equipo contrario.
Un buen despeje siempre es ejecutado por los lados o hacia atrás.

Salidas

Las salidas en el fútbol sala son distintas a cancha de once. Por lo que enfocamos en la técnica para fútbol sala que también puede ser aplicada a baby.

Como recurso la salida debe ser el último recurso para un arquero, pero cuando lo realiza debe tener precisión y evitar que el atacante contrario logre un gol.

Salir con decisión y objetivo implica directamente en llegar antes al balón que el adversario, así logrando despejarlo. Si no llega a despejar el balón hay que cerrar el angulo de ataque para que sea más difícil que el atacante logre un gol.

Si el atacante tiene controlado el balón, el primer objetivo de la salida es retardar la acción del mismo ganando tiempo que los compañeros se organicen en la defensa. En la ejecución el atacante cambia de trayectoria, es el momento de intentar atrapar el balón, tirándose a los pies, siempre mirando el balón y con las manos firmes.

La decisión de tirarse a los pies para despejar o bloquear el balón, siempre que el atacante no esté con la pelota pegada a los pies, donde la chance de evitar una recuperación desde su parte es mayor.

Con la técnica de la cruz, donde el arquero baja su centro de gravedad y con las manos muy bajas, formando una cruz, cierra al mayor angulo posible en la trayectoria de un posible pateo hacia el gol y el arco en si.

El vídeo abajo muestra dos ejemplos de despejes, una hacia atrás y otra hacia la lateral para evitar un segundo remate.

En el siguiente vídeo veremos ejemplos de despejes.

Esperemos que les haya gustado y que puedan aplicar esas técnicas con esas informaciones.